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Transformando Barrios Unidos con una intervención

Con ocasión del día sin carro, en Despacio nos dispusimos a transformar la infraestructura vial con la intención de crear espacios más seguros en las vías para todos los usuarios viales y, en especial, para reducir el riesgo al que se ven expuestos ciclistas y peatones debido al exceso de velocidad que se registra en la ciudad.

El pasado 1 de febrero realizamos una intervención vial temporal en la localidad de Barrios Unidos (Calle 68 entre carreras 15 y 17). Esta formó parte de una campaña que desde Despacio hemos venido adelantando bajo el mensaje “Hoy conductor mañana peatón” y que promueve velocidades responsables en las calles bogotanas.

La intervención vial se realizó para demostrar que en el espacio vial existente se pueden acomodar todos los usuarios viales de manera segura y que la reducción del espacio vehicular también ayuda a reducir las velocidades y mantenerlas acorde al límite de velocidad de la zona (30 km/h).

“En un lugar en el cual no había espacio para ciclistas ni peatones, se ve el día de hoy un sendero peatonal para que las personas puedan circular sin riesgo y un carril segregado para que los ciclistas no expongan diariamente sus vidas al transitar junto a motos, carros, buses y demás vehículos” sostiene un testigo de la intervención.

Recordemos que durante los últimos 5 años el exceso de velocidad de los conductores ha dejado 28.648 personas heridas y 769 muertas (WRI Ross Center, 2017).

¿Cómo lo hicimos?

El primer paso fue determinar el lugar adecuado para la intervención. En este caso, escogimos la calle 68 con carrera 17 debido a que es un punto crítico de siniestralidad en Bogotá por causa del exceso de velocidad. Al respecto vale la pena informar que estuvimos haciendo mediciones de velocidad previas a la intervención y determinamos que el 81% de los vehículos que transitan por esta zona exceden los 30 km/h permitidos. También se hace importante recordar que entre 2012 y 2016 se registraron 18 víctimas fatales en este punto.

El segundo punto de intervención, (calle 68 con carrera 15) se escogió debido a la exposición al riesgo de los peatones por la falta de andenes y por el ancho de la calzada vehicular que incita a los vehículos a exceder el límite. También porque en el costado sur de la intersección no existe un sendero peatonal.

Posteriormente, nuestra experta en seguridad vial Natalia Lleras, hizo el diseño de la intervención teniendo en cuenta el espacio total de la vía, los límites de velocidad, los usuarios viales presentes, los flujos vehiculares y las necesidades de la zona; esto con el fin de generar espacios seguros para todos los usuarios y dejar a cada uno el espacio suficiente para su adecuada circulación.

Vale la pena agregar que el diseño incluyó espacios para estacionamiento momentáneo (zonas de carga y descarga) que son necesarias en esta zona pues la mayoría de los locales vende materiales de construcción y necesita estacionar lo más cerca posible a su local ya que estacionar más lejos implicaría un desgaste físico para quienes cargan y descargan los materiales.

Una vez definido el diseño de la intervención, reunimos los materiales suficientes (pintura, materas, conos, etc.) y transformamos este punto de la ciudad.

Resultados

Con la intervención se logró una reducción de 39,5 km/ a 30,8 km/h del percentil 85 de las velocidades para cada tipo de vehículo (que calcula las velocidades más altas registradas), especialmente para las motos que registraban las mayores velocidades y representan la mayoría de víctimas en la zona de la intervención. Los vehículos pesados también redujeron la velocidad significativamente.

También se consultó la comunidad. Después de la intervención las encuestas a los transeúntes indicaron que el 34% se sintieron seguros al cruzar la calle y el 48 se sintieron inseguros (véase Figura 8). Los datos previos a la intervención resultaron en un 21% de personas que se sintieron seguras y un 50% inseguras.

Los comerciantes en general no se opusieron a la medida en sí, siempre y cuando se garanticen espacios de carga y descarga adecuados.

Conclusiones

Sí es posible construir espacios inclusivos y seguros para todos los usuarios viales, lo cual, además de la promoción de velocidades más seguras para Bogotá, es uno de los objetivos de Despacio. En este caso se demostró que este tipo de intervenciones puede mantener las velocidades vehiculares acordes al límite de velocidad establecido en la zona, lo que mejora la seguridad vial y la calidad de vida de quienes transitan por el sector.

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